Friday, March 13, 2009

GENEALOGIAS DEL LESBIANISMO


HISTORIAS DE MUJERES Y LITERATURA


“A Chloe le gustaba Olivia…, leí. Y entonces me di cuenta de que inmenso cambio representaba aquello. Era la primera vez que en un libro a Chloe le gustaba Olivia”. Virginia Woolf.

“Necesitaba encontrar una categoría llamada ficción lesbiana. Ahora me doy cuenta que lo que realmente necesitaba saber era que mi vida era un tema adecuado para la ficción, que mi vida era tan válida como las vidas de los heterosexuales”. Dorothy Allison.

“L@ s ‘queer’ no son otra cosa sino buen@ s lector@ s”. Cindy Patton.

Este artículo pretende explorar a través de las bibliografías más recientes editadas en español las representaciones del lesbianismo en novela. Y, a través de este proceso de indagación, (de)mostrar la existencia de una literatura que se podría llamar “literatura lesbiana”.

En esta búsqueda, me he encontrado con dos grandes ausencias y un “olvido” (¿pactado?). Con las ausencias, me refiero , en primer lugar, a las pocas traducciones realizadas al español , especialmente si consideramos la amplia y diversa creación, tanto en ficción como en ensayo , producida por la cultura anglosajona en estas tres últimas décadas . La segunda , todavía más preocupante, es la casi total inexistencia de una “literatura lesbiana” escrita por autoras españolas o latinoamericanas en su propia lengua. Por último, me sorprende , aunque no debido a la ingenuidad, el que, salvo contadísimas excepciones, nadie oficialmente haya nombrado como literatura o textos lesbianos una serie de obras que llevan ya unos cuantos años en las estanterías de nuestras bibliotecas y librerías.

Articular mi propósito pues, supone hablar no sólo de la existencia de una “literatura lesbiana” desde la cual vertebrar líneas de existencia para las lesbianas en las culturas occidentales, sino también, es hacer hablar a un silencio ( a un “olvido”) que se ha construido conscientemente a través del tiempo, que en el Estado español apenas ha sido interpelado ayer. Entonces, debería ser imprescindible preguntar por las razones que han impedido o están impidiendo, el desarrollo de esta literatura en nuestro país en un momento histórico determinado.

¿Hay una lesbiana en esta biblioteca?

En 1929, Virginia Woolf escribe Orlando, (Editorial Lumen), una fantástica biografía de Vita Sackville-West, la mujer que ella amaba. En Orlando, Woolf ilustra, sin la menor duda, aspectos de una historia de narración lesbiana, es decir, revela los principios culturales dominantes de su época sobre la representación de las relaciones entre mujeres.

Orlando, la protagonista, es una escritora de clase media-alta y nada convencional , aun así, sucumbe al espíritu victoriano y se casa. A pesar de esta aparente claudicación, su pluma no dejará de hilar párrafos “inapropiados” para lo acostumbrado según sus contemporáneos. Irónicamente, el matrimonio le proporciona la libertad necesaria para distanciarse de la tiranía literaria heredada del siglo XIX, y así poder contarnos su historia, una historia lesbiana.
Pero esta Orlando, aun viviendo en la comodidad que le proporciona su estatus social y su vínculo matrimonial, no está exenta de ser señalada y reinformada por una sociedad conformista y puritana , que se le echa encima a través de los imperativos (hetero) sexuales. La historia de este personaje, en sí mismo, muestra como se vertebran las políticas de interpretación de una época donde las mujeres y las lesbianas, y en concreto las escritoras lesbianas, pueden ser neutralizadas; es decir, ni vistas, ni escuchadas, ni leídas como tales.

Woolf, no sólo dedicó este libro a Sackville-West, sino que también incorporó fotografías y poemas de su amante. Entremezcla hechos de sus vivencias personales con una creación narrativa, aspectos éstos que en ningún momento deberían plantear ni la más mínima duda sobre la autoría de una escritora lesbiana que crea un texto lesbiano. Sin embargo, Orlando no fue “oficialmente” leída como un novela lesbiana hasta cincuenta años después de su publicación, cuando en 1988, esta obra es el tema principal de debate en el primer foro de crítica literaria lesbiana en los Estados Unidos. Este tipo de “olvidos” han sido más o menos habituales y han funcionado como una herramienta efectiva de control social.

El rechazo social a representar literariamente , es decir interpretar y reinterpretar la posibilidad del lesbianismo, permite a una sociedad determinada mantener sus condiciones bajo las cuáles el lesbianismo es sobreentendido. Se crean así, los términos por los cuales un texto -y por extensión un gesto, una relación, una persona- es definido como lesbiano.

Pero, ¿qué es un texto lesbiano?, ¿cómo podemos identificar una “literatura lesbiana” ?, ¿qué leemos cómo lesbiano y por qué?, ¿tiene esta literatura que ser acerca del deseo sexual entre dos mujeres, exclusivamente, para ser considerada lesbiana?. Estas cuestiones, producidas por circunstancias históricas y formas ideológicas, pueden solamente ser respondidas en términos ideológicos e históricos.

Hay textos escritos, editados y leídos como representaciones del lesbianismo por escritoras , escritores, lectoras y lectores gays , lesbianas , heterosexuales etc , este es un campo donde todo el mundo parece coincidir en la definición. Un campo de representación que ha sido definido no hace mucho tiempo en la cultura Anglo-Americana como sinónimo de “novela lesbiana” y , generalmente, representa una historia de ligue protagonizada por una pareja femenina. El punto de análisis, según esta definición, para identificar si una novela es lesbiana o no, sería cuantificar si los personajes femeninos principales hacen el amor o no. Se obvian otras reflexiones que inciden en la experiencia lesbiana como muestra de una identidad en continua mutación. La respuesta que se vértebra a través de las novelas llamadas postmodernas, y especialmente la respuesta que da Héléne Cixous , es que la experiencia lesbiana no se articula sólo y a través de las relaciones específicamente sexuales, sino que se articula a través del concepto de “feminidad”, en el establecimiento, siempre complejo, de las relaciones afectivas. Y cuando se busca a una “lesbiana” en un texto de ficción es tan importante la lectora como la escritora, ya que las relaciones eróticas entre mujeres se establecen entre escritoras y lectoras, entre mujeres que escriben sobre mujeres y lectoras que leen (se leen) a estas mujeres.

Por una combinación de razones materiales, culturales y formales la novela es el género en el cual la representación del lesbianismo ha sido más reconocido. Aunque, por supuesto, hay otros campos de representación que pueden ir desde el teatro (La noche de las tribades o Las amargas lágrimas de Petra Von Kant), puestas en escena en teatros españoles, a la novela vanguardista de ciencia ficción; El hombre hembra de Joanna Russ (1987, Ultramar), describe un mundo imaginario capaz de hacer real el mejor de los sueños lesbianos, en donde los personajes rechazan la búsqueda por parte del lector/a de la inocente totalidad, desbarata los dualismos de género y garantiza al mismo tiempo el deseo de hazañas heroicas, el erotismo cálido y la política seria. No es de extrañar pues que, para muchas, las novelas de ficción científica feministas y lesbianas, sean actualmente la vanguardia de la teoría feminista. También en un género predominantemente “masculino”, como lo es el de la novela negra, encontramos autoras lesbianas de la altura de Mary Wings. En su libro , Demasiado tarde -colección Damas del crimen (1993, Alfaguara)- , una de las mejores novelas de intriga lesbiana, las complicidades que desarrollan unos personajes con otros o los móviles de un asesinato se componen bajos lógicas bien diferentes a las habituales en este tipo de narrativa.

Desde la poesía de Safo , Poemas y Fragmentos (1993, Hiperión), a los ensayos críticos, que se introducen paulatinamente en nuestro país con el desarrollo de la teoría feminista. La editorial catalana ICARIA cuenta con títulos de interés para aquellas que deseen introducirse en una reflexión crítica de la diferencia sexual. Merece la pena destacar dos títulos donde el lesbianismo asume, en buena medida, el protagonismo argumentativo, me refiero por una parte a Nombrar el mundo en femenino: pensamiento de las mujeres y teoría feminista, de la historiadora María-Milagros Rivera Garretas, y por otra, a una de las últimas reflexiones que a través del psicoanálisis realiza la francesa Luce Irigaray, Amo a ti : bosquejo de una felicidad en la historia.

Pero en lo que a ensayo se refiere, hay que felicitar especialmente a la Colección Feminismos (Editorial Cátedra) por reeditar títulos ya clásicos como Política sexual de Kate Millet o Nacemos de mujer: la maternidad como experiencia e institución de Adrienne Rich. Por ofrecernos bocanadas de aire fresco con aportaciones más novedosas, que van desde la reflexión que se hace desde el feminismo-lesbiano a través de la obra de Sheila Jeffreys , La Herejía lesbiana: una perspectiva feminista de la revolución sexual lesbiana, a los debates más polémicos, originales y sobretodo necesarios para mentes fronterizas, cuerpos fragmentados y espíritus nómadas, que propone por una parte, Donna Haraway con su cyborgiana analítica de la postmodernidad en Ciencia, Cyborgs y Mujeres: la reinvención de la naturaleza, por otro el feminismo de la diferencia representado en la obra de Luce Irigaray, Yo, Tú, Nosotras, y en último lugar, una mención específica merece una de las más reconocidas teóricas “queer”, Teresa de Lauretis, con una de sus libros, que aunque es el menos explícitamente “queer”, es imprescindible para aquellas que deseen adentrarse en el mundo de la representación de las mujeres y lesbianas en el cine, nos referimos a Alicia ya no. Estas tres últimas autoras no sólo han contribuido de manera distinguida a renovar el pensamiento feminista, sino que han influido enormemente en la práctica política, así como en la comprensión y representación de nuevas, y cada vez más diversas identidades lesbianas.

En definitiva, y volviendo al hilo de la cuestión , a todo lo que yo llamaría “literatura lesbiana”, y atendiendo a los criterios que expone Julie Abraham, englobaría una amplia producción de textos que tendrían en común el hecho de compartir las circunstancias históricas concretas que viven las escritoras que las producen, tal y como lo comenzó a representar Virginia Woolf en Orlando. Pero dicho esto, no podemos pensar que los “escritos lesbianos” tienen un tema y una forma fija sobre los cuales se organizan. Tampoco estaría mal recordar que hay “novelas lesbianas” escritas por escritoras lesbianas, pero hay novelas escritas por lesbianas que no han sido “novelas lesbianas”, y también hay muchas “novelas lesbianas” que no han sido escritas por lesbianas.
A pesar de los últimos esfuerzos desarrollados, ni las lesbianas-feministas, ni las teóricas “queer”, han conseguido resolver el problema de la definición de al menos dos términos cruciales para este artículo; lesbiana y escritora lesbiana. El deseo entre mujeres no ha sido siempre suficiente para identificar el lesbianismo, cuando , por ejemplo, se entiende este deseo como una distorsión o plagio de la heterosexualidad.

En cualquier caso, no es la meta de este artículo establecer categorías de identidad, cuando además ya han sido ampliamente cuestionadas al ser construidas como instrumentos de regímenes reguladores. Tampoco , es mi intención aquí fijar definiciones, en el sentido de correctas y estables. Pero sí es uno de mis objetivos principales plantear preguntas y elaborar, en mayor o menor medida, interpretaciones. Inquietudes , ambas, motivadas por los argumentos que plantean en esta dirección algunas teóricas “queer”, como Judith Butler y la ya nombrada Teresa de Lauretis, en dos de sus principales obras no traducidas al castellano, me refiero a, Bodies That Matter: on the discursive limits of “sex” (1993, Routledge), y a The Practice of Love: lesbian sexuality and perverse desire (1994, Indiana University Press), respectivamente.
En concreto, Teresa de Lauretis afirma que “las homosexualidades femenina y masculina…. pueden ser reconceptualizadas como formas culturales y sociales en su propio derecho…”. Esta misma autora, siguiendo a Sue-Ellen Cese observa que “tomando a dos mujeres, no a una, se hace una lesbiana”, a su vez Julie Abraham, citada anteriormente, siguiendo esta reflexión , y considerando las relaciones entre lesbianas y literatura lesbiana pre-stonewall dice, “toma una mujer y una novela … Como lectora una mujer podría interpretarse a sí misma como lesbiana, y encontrar su interpretación del lesbianismo a través de una novela”.

Lo que nos dicen estas teóricas a primera vista, es que hemos buscado la práctica del amor entre mujeres en muy pocos lugares, en muy pocos libros y con los ojos no demasiado abiertos. Nos están indicando que dada una relación altamente problemática entre lesbianismo y narrativa ( lesbianismo y representación), el lesbianismo de una escritora lesbiana podría ser constituido, en parte a través y en el proceso de escribir ( y el de una lectora en parte en el proceso de leer). Demostrar los modos en los cuáles las novelas lesbianas son constituidas fuera del marco y el análisis de la representación dominante heterosexual; considerar las limitaciones ideológicas que produce esta situación , así como observar los modos de resistencia empleados por las escritoras lesbianas (para poder ser escritoras lesbianas y tejer textos lesbianos) son tres elementos básicos para poder responder a la pregunta: ¿hay una lesbiana en esta biblioteca?
.
Dado que muchas de las mujeres que cito viven en periodos en los cuales muy pocas se identifican como lesbianas , y para evitar posibles confusiones a las posibles lectores, considero “problemáticamente” las obras citadas en este artículo inscritas en un género que se puede llamar “novela lesbiana”, o de manera más amplia “textos lesbianos”.

París fue Lesbiana

Aunque hubo una temprana representación del lesbianismo (siempre en poesía), y ejemplos tempranos de la novela lesbiana (casi siempre en francés), las obras denominadas modernas, llegan a ser posibles, reconocibles y disponibles en Inglaterra, EE.UU, y especialmente en Francia al comienzo de siglo XX. Será París, concretamente, quien ofrezca a mujeres que vienen de Sarvoy, Burgundy, Londres, Berlín, Nueva York, Indiana o California, un mundo único para la práctica de la libertad y la creación artística. Una práctica artística con luz propia, y sin duda existente, pero subterránea y afectada de forma especial por la invisibilidad y el silencio. El París de los años 20 y 30, lleno de clichés y mitos enraizados en la imaginación popular, y que tradicionalmente ha enfatizado la cultura del macho y del genio artista que vive a través del consumo libertino del alcohol y otras drogas, y, de la explotación sexual de las mujeres. Frente a ellos, la experiencia de libertad que tienen las creadoras que se instalan en la Orilla Izquierda del Sena será bien distinta, tal como se puede deducir de sus biografías y escritos.

De esta primera época, post-Wilde y pre-Stonewall, destacamos las siguientes autoras, que formaban parte del Grupo Bloomsbury, : Vita Sackville-West aristócrata inglesa de vida apasionada y confesa lesbiana, escribe en 1931 Toda pasión apagada (1990, Alfaguara), y no casualmente se aprecia en esta obra la influencia de la Woolf. Violet Trefusis , mantuvo una (in)tensa relación amorosa e intelectual durante toda su vida con Sackville-West , documentada en Cartas de amor a vita (1990, Ediciones Grijalbo). Y, Virginia Woolf que, como hemos dicho, escribe una de sus novelas más célebres, Orlando, como homenaje a Vita que se vestía de hombre para pasear con su amante Violet Trefussis .

Al otro lado del Canal de la Mancha, en París, Colette, escribe cientos de relatos cortos, novelas y ensayos, muchos de ellos disponibles hoy en España, títulos como “Claudine en París”, “Claudine se va” o “Duo” se encuentran editados por Anagrama. Sin embargo, no está traducido Le Pure et le Impure, en el cual Colette inmortaliza la sociedad lesbiana del París de los años 20. Radclyffe Hall (’John’) escritora inglesa, famosa por ser la autora de la novela lesbiana más controvertida de la época, The well of loneliness (1928), traducida al castellano con el título El pozo de la soledad (Editorial Ultramar). Adrienne Monnier, editora y escritora francesa que promovió las vanguardias literarias de los años 20 desde su librería , La maison des amis des livres. Gertrude Stein, de origen norteamericano, acompañada durante toda su vida por su musa, secretaria y mecenas Alice B. Toklas, es una de las escritoras más prolíferas, escribe numerosos libros especialmente entre los años 1908 y 1946. En la editorial “Horas y Horas” promovida por la Librería de Mujeres de Madrid, y en su, relativamente reciente, colección de literatura lesbiana “La Llave la tengo Yo” se encuentra desde 1993 su primera obra de caracter autobiográfico y la más explícitamente lesbiana, que Stein se negó a publicar hasta después de su muerte, Q.E.D. “Quod Erat Demonstrandun” (Las cosas como son).

Una de las más grandes, incluso reconocida dentro de los cuestionables parámetros literarios impuestos por el Canon, es Djuna Barnes. Barnes escribe en 1936 no sólo una novela , sino una novela muy buena, El bosque de la noche (1987 y 1988, Editorial Seix Barral). Una de las novelas lesbianas formalmente más compleja, de contenido arriesgado y meticulosamente reflexionado y documentado. Barnes no solamente nos hace recordar en esta obra su loca pasión por Thelma, sino , y sobretodo, desafía y critica la teoría freudiana y sus principios sobre el complejo de castración y la envidia del pene, casi al unísono que esta teoría salía a la luz. Con esta novela se inicia la deconstrucción de los principios freudianos, principios que han contribuido de manera singular a patologizar el cuerpo femenino como histérico y depresivo , o a definirlo como un objeto pasivo de deseo para satisfacer la libido de un sujeto activo masculino. En El bosque de la noche los personajes circulan en los márgenes, no se cae en esencialismos, ni tampoco encontramos un modelo de lo bueno y de lo correcto a seguir, hay conexiones múltiples, azarosas, como en la vida real. Barnes sabe que su imaginación creativa no es “como dios manda” y desde el principio al fin , en la noche y en su bosque, nos hace sentir curiosamente incómodas.

También en esta época escriben y conviven en el París lesbiano y vanguardista de entreguerras, como casi todas las nombradas anteriormente, la escritora inglesa Dolly Wilde, la periodista del The New Yorker, Janet Flanner, la editora, novelista y poeta Solita Solano, la poeta inglesa de “expresión francesa” Renée Vivien , sobre la que María-Mercé Marçal basa su primera novela La pasión según Renée Vivien (1995, Seix Barral) . La escritora inglesa, Nancy Cunard, fundadora de la vaguardista Hours Press, Mina Loy poeta modernista inglesa que publica sus trabajos en revistas literarias , Jane Heap Co-editora, con Margaret Anderson, de The Little Review y agente literaria de Gertrude Stein, y por último cabe destacar la presencia de la poeta y novelista H.D (Hilda Doolittle) implusora del “Imagism” .

Mujeres con energía creativa y talento, mujeres , éstas y otras, con una pasión por el arte y la literatura, mujeres sin obligaciones con sus maridos o hijos , simplemente porque no los tenían. Mujeres que amaban tanto París como la libertad que ellas le ofrecían a esta ciudad. Mujeres bajo la sombra que les produjo durante décadas el brillo de las historias, un tanto engrandecidas y no exentas de sexismo, de sus contemporáneos artistas varones.

Desafortunadamente, ninguna ciudad después de los años 30 tuvo la suerte de París, sin embargo, y a pesar de las huellas brutales que dejó el nazismo sobre los cuerpos y las consciencias disidentes, de las cuales las lesbianas formaban parte, tal como lo relata Erica Fischer en su libro Aimée y Jaguar: una historia de amor, Berlín 1943 (1994, Seix-Barral) , las escritoras lesbianas y la literatura lesbiana continúan su andadura en el aire de nuevos tiempos pero también en la trama de la vida .

La norteamericana Mary Renault , Un muchacho persa (1992, Grijalbo) y Alexias de Atenas, (1995, Edhasa), continúa publicando hasta los años 70, aunque había comenzado a publicar en 1939. Se preocupa, al igual que la Woolf o Stein, por la posición narrativa siempre problemática para una escritora lesbiana, pero sobretodo le preocupa la representación de las relaciones como romance, de esta forma utilizará la “historia” ( la Grecia antigua, Persia etc) como base para escribir novelas sobre relaciones homosexuales. Se acerca al cortejo del romance y se convierte en una de las escritoras lesbianas más conservadora , aunque sus dificultades con las asunciones que la historia oficial le brindaba sobre el género, le produjeran fuertes quebraderos de cabeza .Jane Bowles, escribe con 24 años y publica en 1946, Dos damas muy serias, 1981 Anagrama), el nomadismo que caracterizó su vida se refleja en esta novela. Relata el itinerario de dos mujeres en busca de su identidad, este itinerario le permite a Jane tejer con sus personajes principales una identidad lesbiana. Margarite Yourcenar recrea en toda su obra , desde el exilio interior que le ofrecía su vida como lesbiana, la cual se convirtió en una de sus fuentes principales de inspiración para la búsqueda de la propia sensualidad y de la libertad para expresar los propios afectos y la propia sexualidad . Está búsqueda la cuenta, casi siempre a través de personajes “masculinos”, en una larga carta, Alexis o el tratado del inútil combate (1992, Alfaguara-Bolsillo), y en Cuentos orientales (1994, Alfaguara) pero también cuando se detiene en la vida de ese hombre solo en Memorias de Adriano (1983, Edhasa). En 1940, Carson McCullers conoce en Nueva York a una joven suiza, de este encuentro dice, “apenas ver aquel rostro, supe que me obsesionaría hasta el final de mis días”. En esta época Carson se divorcia de su marido y comienza su gran pasión por escribir, su delirio literario. El 14 de febrero de 1941 aparece Reflejos en un ojo dorado (1981, Bruguera y Seix Barral) , un libro dedicado a su amante Annemarie y que fue tachado de indecente al desbordar, página tras página, de lirismo homosexual. Diez años más tarde, en 1952, Claire Morgan, una escritora que nadie conocía, publica una novela bajo el título, El precio de la sal, pero realmente detrás de esta novela de amor e intriga entre mujeres, y además con final feliz, se escondía una famosa escritora policíaca neoyorkina, Patricia Highsmith. Hoy, esta novela está publicada con el título de Carol (1997 Anagrama).


A partir de ahora lo leerás diferente

La Revuelta de Stonewall (Nueva York, 1969), es ya un hito histórico para el conjunto del movimiento de lesbianas y gays en Occidente. Muchas cosas cambiarán desde este momento, también la producción literaria de lesbianas y gays. En este sentido, se habla de una literatura Pre y Post-Stonewall. Sin duda alguna, aunque no será el caso de España que todavía vive bajo los efectos de la Dictadura Franquista, las posibilidades culturales y materiales de lesbianas y gays, cambiarán profundamente y se verán favorecidas a finales de los años 60.

Los movimientos de liberación de mujeres y de homosexuales, no sólo crearon nuevos vínculos sociales, sino que ofrecieron a un público literario, cada vez más comprometido, nuevas composiciones que problematizaban la sociedad dominante. Se criticaba la hostilidad, la autoridad e incluso el poder que esta sociedad ostentaba. La mordaza que estaba sellando los labios de las mujeres lesbianas salta en pedazos y el acto de nombrar y crear , aunque siempre problemático, no sólo se hace público sino que también, y con todas sus contrapartidas, se identifica.
En los años que nos separan del inicio de esta revuelta, (¡y que no concluya , por favor!), mucho es lo que se ha visto transformado. Ha sucedido lo que tenía que suceder para que con cada vez más frecuencia, se hable de escritoras lesbianas, de editoriales y librerías de lesbianas y gays, de teoría queer, de mercado rosa, de cine camp, de “bollozines” y “fanzines” o de estudios culturales sobre lesbianas, gays o transexuales en muchas universidades. Evidentemente, ni es oro todo lo que reluce, ni tampoco alumbra igual en cualquier dirección.

En el Estado español , lo mismo que nos han contado otras tantas veces para otras tantas cosas, llevamos un cierto retraso con respecto a otros países de nuestro entorno, y no precisamente en el reconocimiento de derechos, que aunque todavía son insuficientes no nos diferencian significativamente de nuestros vecinos europeos, sino más bien en procesos de cambio social que permitan expresiones diversas y modos de vida diferenciados. Si la lesbofobia es una práctica cotidiana a la vez que la relaciones afectivas entre personas del mismo sexo sigue constituyendo el tabú de los tabúes, no es de extrañar que haya una producción mínima de literatura lesbiana escrita por lesbianas españolas . Dadas estas circunstancias también es explicable que todavía se hable con cierta timidez, o bien se mantenga en silencio textos lesbianos publicados en castellano. Aun así, y afortunadamente, ya nada es como era.

Pese a dos décadas de andadura democrática, las lesbianas han tenido que esperar a los 90 para contar con dos editoriales que se definen abiertamente como lesbianas. Me refiero en primer lugar, a la citada anteriormente, “Horas y Horas” con su colección “La llave la tengo yo” , y en segundo lugar a la reciente editorial gay y lesbiana, “Salir del Armario”. La primera tiene ocho títulos disponibles, de escritoras de diferentes nacionalidades , y salvo Stein, son todas escritoras noveles, a penas conocidas hasta este momento en España. Son todas novelas ágiles y de fácil lectura: la escritora Rita Mae Brown construye un relato de carácter autobiográfico , Frutos de rubí: crónica de mi vida lesbiana, donde predomina la denuncia social y la lucha contra el racismo y la lesbofobia en EE.UU . Anne de Bascher firma con pocas palabras su primera novela, Dilemma, autoeditada en Francia . Una novela de tipo psicológico e intimista, donde una esposa y madre, aparentemente satisfecha, abandona estos papeles que considera impuestos, una vez que descubre y quiere satisfacer sus deseos y sueños lesbianos. Terremoto, de Sheyla Ortiz , Cris & Cris y Pasiones de la argentina Mª Felicitas Jaime, son tres novelas que obvian reflexiones y no van mucho más allá de la expresión de su buen humor bollero. Mucho más romanticonas son, En otras palabras de Claire McNab o Pintando la luna de Karin Kallmaker , ambas publicadas en la editorial “Salir del armario”, pero, por si a alguien le quedaba la duda, hay adolescentes y jóvenes lectoras lesbianas , público insatisfecho que busca recreo para sus primeros despertares amorosos.

La literatura erótica, género considerado inmoral, pero que a menudo alimenta en secreto (y el secretismo) las fantasías reprimidas de esos mismos censores inmorales, tiene en la colección “La sonrisa vertical” (Tusquets), su aliada más dulce o perversa. Varios son los títulos que indagan en las relaciones eróticas y en los goces carnales que envuelven las relaciones lesbianas. Títulos conocidos como Historia de O de la francesa Pauline Réage, dan paso a fetiches sofisticados y a juegos sadomasoquistas donde Jean de Berg (pseudónimo bajo el cual se esconde una escritora) parece sentirse en su salsa; La imagen y Ceremonia de mujeres son dos de sus “historias de amor” entre mujeres. En 1995, Irene González Frei, autora que firma con pseudónimo, gana el Premio La sonrisa vertical con Tu nombre escrito en el agua , apenas nada se sabe de ella, que ha preferido mantenerse en el armario del anonimato literario, inexplicable decisión, cuando la “etiqueta lesbiana” parece no sólo ser garantía de ventas, sino que además ha llegado a las puertas de las más altas instituciones del estado y se codea con progresistas y conservadores en un momento donde la tolerancia se ha convertido en un atributo de moda. En cuanta a esta novela recae en ella el mérito de ser una de las primeras escritas en lengua castellana explícitamente “lesbiana”. Sin embargo, lo importante terminan siendo las decepciones: la crudeza sexual ,el martirio al que someta a las protagonistas, un final , continuamente anunciado, trágico y humillante, y el regalo penitente del epílogo , termina robando, incluso a las fantasías más masoquistas, el placer de pasar un rato entre sus páginas. Si la Hihtsmith celebraba con Carol, los aplausos de un buen final y además feliz , y de esto ya hace más de 50 años, el viaje hacia Roma al que nos conduce Gonzalez Frei termina convirtiéndose en la casa de los horrores para un imaginario lesbiano harto ya de tristezas, victimas, lamentaciones y prohibiciones.

Elegante en su prosa y llena de matices hilados al ritmo de un aparentemente tranquilo Mediterráneo, se nos descubre la obra de Esther Tusquet, El mismo mar de todos los veranos (1981 , Lumen y 1990, Anagrama). Esther Tusquets, que nunca ha definido su literatura públicamente como lesbiana, es reconocida fuera y dentro de nuestras fronteras como una de las principales representantes de una literatura lésbica. Las relaciones de complicidad entre mujeres forman la base de la trama narrativa de su obra, en la novela citada nos cuenta una historia de deseo y afinidad entre mujeres maduras que viven entre la hipocresía y mediocridad de la burguesía catalana. Esta afinidad también impregna la novela de Carmen Martín Gaite Nubosidad variable (1992 , Anagrama).

Aunque cada vez son más los espacios de representación ganados a la cultura dominante por las prácticas contraculturales que ejercen identidades periféricas, no podemos decir que la cultura lesbiana y gay en el Estado español tenga la misma incidencia que en otros países. La literatura anglosajona y la latina-chicana es la que nos ofrece las mejores versiones de la disidencia sexual .
Dispersas en varias editoriales se encuentran una serie de novelas que construyen una genealogía literaria lesbiana alternativa. La deconstrucción del término lesbiana en la llamada “literatura lesbiana postmoderna” , la representación “queer” de identidades transgénero y la resistencia política de nuevos cuerpos “homosexuales” que transforman contextos de opresión específicos, son los temas principales que definen a esta nueva generación literaria.

La Pasión (1987, Edhasa) y Escrito en el cuerpo (1992, Anagrama) , son dos de las obras más relevantes de la famosa escritora inglesa Jeanette Winterson. La posición narrativa más inmediata que adopta Winterson es jugar, juega a los naipes en la ciudad de los disfraces. Juega con el género de sus personajes retando continuamente una identidad lesbiana representada tradicionalmente como fija y monolítica. Escrito en el Cuerpo contiene una particular representación de lo que es una lesbiana, frente a un sujeto unificado nos presenta la fragmentación del cuerpo y del deseo en en un conjunto de experiencias discontinuas. Las historias que construye, con claras influencias de Djuna Barnes, son historias ambigüas donde se rompe al sujeto a la vez que la figura que lo encarna, creando así efectos de una realidad virtual donde el cuerpo no está presente. El deseo se proyecta “electrónicamente” a través de conexiones, si el deseo tiene una parte de materialidad en otras novelas, aquí esta materialidad se pierde. El cuerpo no es una definición médica y el deseo es riesgo, es el miedo incorporado en una relación, es el miedo a incorporar un cuerpo femenino en otro, es el miedo a apostar el corazón todavía más lejos por esa necesidad constante de Sentir. Pero este miedo no se construye como negativo y opresivo, desear en la pérdida no es lo mismo que desear la pérdida.

La novelas postmodernas inscriben el deseo en narrativas postmodernas, el deseo conecta con la idea de intensidad, de textura, de expresión, de cambio . Frente a las novelas modernistas donde el deseo conecta con el pasado , la memoria, la familia, en Winterson es un continuo movimiento hacia el objeto deseado. Establece resistencias a que el deseo se establezca en una relación confortable y “normal”, la pasión y el deseo entre mujeres en estas dos novelas se ubican en un espacio-tiempo de crecimiento: “en algún lugar entre el sexo y el miedo está la pasión”.
En 1958, un año antes que Janette Winterson, nace en Nueva York, Sara Shulman. Escritora contestataria , profesora de literatura en la Universidad de Columbia y activista en dos de los más importantes grupos de acción política que han surgido en EE.UU a finales de la década pasada, ACT UP y Lesbian Avengers.

Shulman tiene dos novelas traducidas al castellano Gente en apuros (1993, Alfaguara) y Empatía (1995, Alfaguara). Las lesbianas y gais que habitan la primera novela, nos hablan desde el Lower East Side neoyorquino de los años ochenta, cuando el “sueño americano” se convierte en miseria, degradación y muerte después de años de lujo televisado y de promesas triunfantes de un sistema opulento y victorioso tras la caída del muro de Berlín. Pero lejos de la resignación y la autolamentación, los personajes de esta novela se organizan para resistir y salir a las calles de un Manhhatan que desprende el hedor de la homofobia y el dolor entre sus rascacielos, para denunciar una aniquilación que consideran programada, el SIDA. Esta Gente en apuros se descubre a sí misma y frente a las demás, desnudando sus sentimientos, incluso en tiempos de rabia la ternura es posible y el amor entre locazas, maricones y bolleras se convierte en la mejor vacuna contra una sociedad que les intenta aplastar hasta la muerte.

En Empatía , aunque permanece el mismo fondo social de la novela anterior, los Estados Unidos inmediatamente posteriores a la era de Reagan y Bush, Shulman se enfrenta al psicoanálisis de Freud con ironía y humor. Ridiculiza la visión que Freud tiene sobre el lesbianismo; “una lesbiana sólo puede existir en relación con el hombre, o porque quiere ser un hombre o porque le odia profundamente” , y le da la oportunidad a Anna O. y Dora, dos de sus pacientes históricas, de alzar su voz contra él y resolver con elegancia y sencillez lo que para Freud era una enfermedad psíquica. Doc el psiquiatra de la novela , aprende a través de Ana (representa a Anna O.) , la protagonista, lesbiana judia que se enamora de Dora (la otra paciente de Freud y que da nombre a su estudio sobre la histeria femenina).

Tanto la narrativa de Winterson como la de Shulman, exigen a las lectoras/es no sólo que no se mientan a sí mismas/os , sino también que sean capaces de enfrentarse a la complejidad de una existencia lesbiana que se opone a ser normalizada, al unísono que plantea una existencia específica.

En los huecos fronterizos que hay entre un idioma y otro, entre un país y otro, entre lo blanco y lo negro, lo que está arriba y lo que está abajo, se encuentra la literatura lesbiana latina-chicana. Apenas conocida en España y de creciente difusión en EE.UU y México. Moverse más allá de las barreras que reinforman las naciones, de las reglas gramaticales que registra un idioma (muchas escriben en espanglish) y articular su existencia a través de las diferencias de clase , raza y deseo sexual son aspectos presentes en un conjunto de escritoras tan unidas como diversas: Gloria Anzaldúa , Boderlands/La Frontera (1987, San Francisco, Spinsters/ Aunt Lute) y Making face, Making soul/ Haciendo cara: creative and critical perspectives by women of color (1990, San Francisco , Aunt Lute Books) , Cherríe Moraga, Loving in the war years: lo que nunca pasó por sus labios (1983, Boston, South End), Cristina Peri Rossi , Evohe (1994, Washington DC , Azul Editions), y la tejana Emma Pérez con su primera novela Gulf dreams (1996, Berkeley: Third Woman Press) , en la cual inscribe el deseo en una historia personal y social, en imágenes, sonidos y percepciones, en la resistencia a la violación, y en la esperanza de sobrevivir dentro de los sueños que se tejen dentro de la propia escritura, dentro de la vida. Todas ellas, tienen nombres que no deberían pasar desapercibidos.

El lenguaje en muchas de estas novelas es una quimera entre el inglés y el español, ambos lenguas de conquistadores, que afirma el cuerpo lesbiano de color contra la posibilidad de ser señalado por el padre blanco. Reescriben la historia de la Malinche “madre de la raza ´bastarda´ “, ” mestiza del nuevo mundo”, se exploran temas de identidad cuando nunca se ha tenido una lengua materna (un lenguaje original), cuando nunca se ha vivido en la armonía legítima de la heterosexualidad como cultura. El tema central en las obras citadas anteriormente es la relación de estas mujeres de color con la escritura , donde el deseo lesbiano es inventado y recreado dentro de la propia palabra, de cada una de las palabras que se seducen y se suceden en sus historias. En este sentido, Donna Haraway habla de la contribución de estas escritoras a la heteroglosia Cyborg.
En una narrativa más realista, y con demasiados clichés para mi gusto, se encuentra la novela de Terri de la Peña, Margins (1994, Seattle: Seal Press) , articula la diferencia sexual de “la lesbiana chicana” a través de estereotipos normativos impregnados de ideología socialista. No ha llegado a mis manos la novela de Sylvia Molloy, En breve cárcel, (1981, Seix Barral) , así que digo lo que sé , que existe (y ya es decir ).



Mucho se ha escrito sobre las citas heterosexuales y sobre cómo evitar a los “candidatos equivocados”. Pero nadie ha pensado en hacer esto para las mujeres que aman a las mujeres. Debemos admitir que no todas las mujeres, ni siquiera las lesbianas, son perfectas. Si bien hermosa y responsables lesbianas pueden ser encontradas en cualquier lugar, la siguiente lista de ocho no tan perfectas esta pensada para ayudar a las lesbianas a evitar desastres innecesarios.


La Prima Donna, o Reina de las Abejas

Es un tipo muy fácil de localizar. Ella aparece con un vestido strapless combinado con una chaqueta de jean y una estola de visón en el bar lésbico de moda, esperando que alguna le ayude a quitarse la estola y le invite un trago. A esta mujer no le gusta esperar

La Prima Donna es usualmente magnífica, de otro modo su táctica no funcionaría. Ella puede ser una verdadera lesbiana, aunque la mayoría de las veces es una bisexual o directamente heterosexual. Su sexualidad no tiene mayor importancia para ella, porque lo que ella realmente quiere es poder, no busca involucrarse ni sexual ni emocionalmente con ninguna persona.

Su aparente desamparo es una treta para conseguir cosas para sí misma, es una sobreviviente sorprendentemente fuerte. Raramente será agradecida con la lesbiana que la mantenga, le ayude a pagar por su divorcio, la proteja de su ex esposo o de otras mujeres, la lleva al shopping y escuche sus quejas.

La mejor manera de desalentar a esta mujer es mirarla a los ojos (si es necesario, usa un espejo para no tentar) y decirle algo semejante a “Hazlo por ti misma”, para después alejarte lo mas posible de ella.


La “Cool Butch”

Esta es la era de lograr una Nación Lesbiana y llegar al poder, y ella espera ser tratada de acuerdo a esto. Cuando ella quiera estar contigo, te chistara. Muchas veces, ella esperara que alguna incauta se acerque tratando de lograr cambiar su soledad.

En muchos casos, Miss Cool está casada con su carrera, en otros casos le encanta la vida nocturna y tener muchas relaciones, y en todos los casos ella hará hincapié en que nunca te prometió nada. Cuando ella se cansa del juego, con mucha calma se alejará de ti para que no le manches la blusa con tus lágrimas.

Sin importar la calma que luzca exteriormente, esta mujer esta aterrorizada de mostrarse tal como es. La Cool Buth sabe que los otros puede leer en su expresión sarcrástica lo que les gusta, y no quiere quebrar ilusiones. La mejor manera de tratar de derretir su frialdad es preguntarle cosas y exigir respuesta (si es necesario arma antes el diálogo en tu cabeza). Si te alejas de esta mujer, habrás sacado una Edad de Hielo de tu vida.


La “Hot Butch”

Ella es agresiva, posesiva, quisquillosa, impredecible y desconfiada. Puede ser agradable, divertida y encantadora si está de buen modo pero una sola palabra equivocada puede convertirla en una tigresa furiosa. Probablemente fue expulsada mas de una vez del bar local por golpear a alguien en la quijada, pero insiste en que no fue su culpa sino que fue provocada. Ella no tolera las críticas ni entiende los modos de vida de otras personas. Si una sugerencia negativa despierta su ira, ella te hará llorar. Si se enamora de ti (y cuando se enamora, se enamora) querrá deslumbrarte con presentes caros de modo de ponerte en posición de deberle algo, así se asegurara que la ames por siempre…esta fase dura dos semanas, o hasta la primer gran pelea entre ustedes.

La “Hot butch” es una niña crecida, que busca poder y atención, así que no te dejes enredar por sus escenas sino te pondrá un collar (no dudes en saltar para alejarte). Aunque te sientas hirviendo por ese intenso sentimiento hacia ella, sea amor a primera vista o justa rabia, da un profundo respiro…un poco de sentido común prevendrá un profundo arrepentimiento mas tarde.


La Celebridad

Sabrás que has dado con este personaje cuando tus amigas murmuren “¡¡Oh, es ella!!”, y veas a la mujer que mas rutilante que hayas visto apoyada en la barra del bar. Ella finge querer ser anónima, sin embargo está rodeada de fans. Ella puede ser la única cantante lesbiana de la ciudad, o ha escrito una novela o tiene sus pinturas en exposición en una importante galería de arte. Si no ha ocurrido nada de esto, entonces está esperando tener éxito en un futuro cercano, si no lo tiene es porque aún no ha logrado publicar, cantar o exhibir.

Este o no en la cima tú tendrás el tercer lugar o cuarto lugar en la vida de La Celebridad. Su trabajo y su ego vienen primero. En algunos casos, ella le gusta lucir símbolos de “status” y espera que tú pagues por ellos.

Si te conviertes en su pareja, tú llevarás la carga doméstica del hogar, porque ella estará demasiado ocupada para esos detalles, y tendrás que manejar sus asuntos privados también. Ella espera una combinación de esposa y manager. Si no estás dispuesta o preparada para es cargo, te hará salir de su vida y te reemplazará.

Gran canarioparatorpes


No todas las lesbianas realmente famosas son del tipo “La Celebridad”. Si te encuentras con la mujer anteriormente descrita, resiste la urgencia de caer a sus pies, puede que ella no sea tan talentosa como tú piensas. Recuerda que cada mujer tiene sus propios sueños, y tú no tienes porque sacrificar los tuyos por los de ella.


La Víctima

No podrás reconocer a este tipo de lesbiana hasta que sea demasiado tarde. Primeramente tú sabrás que ella tuvo una niñez difícil….te contará que fue adoptada, una niña no deseada o una niña muy rebelde, y que sus padres eran demasiado estrictos. Ella se fue de su casa escapando de eso, dejó la escuela y se hizo adicta a las drogas heroína alcohol comida basura y acostarse con cualquiera (no precisamente en este orden). Ella actúa en una película de clase B y su cantinela es “lo único que yo busco es amor”.

Si le caes simpática te hará mas confesiones: ella tuvo que dar a su bebé en adopción, sus padres chulo o amante la golpeaban, ella estuvo en la cárcel sólo por ayudar a un amigo a vengarse.

La víctima se siente perseguida e incomprendida. Ella exigirá tu soporte emocional y financiero, ella querrá que tu la ayudes a volver a la escuela, conseguir un trabajo, ganar el respeto de la gente que hace todas esas cosas sin ayuda. La víctima no se mueve si tú no la empujas, especialmente si ha logrado que la mantengas. Ella hará que tus amigos te dejen y tu cuenta bancaria y tu reputación se arruinen, pero no hará ningún serio esfuerzo por cambiar de vida.

La única manera de salvarte de La Víctima es no tener compasión. Llama a la policía si no te deja en paz (ellos la conocen bien). Ignora sus tretas y no le hagas caso a sus amigos si vienen a contarte cosas sobre ella.

Si tú eres del tipo Víctima necesitas una ayuda que ninguna mujer puede darte. Primero debes tomar el control de tu vida, una vez que sepas que es lo que quieres en realidad, ve a una institución o una agencia de servicios sociales y pide allí ayuda. Solo cuando tu estés en el camino en que quieres estar (y no estás obligada a ser heterosexual) estarás en condiciones de formar una relación equitativa con otra persona adulta.


La Lesbiana Feminista y Políticamente Correcta

Ella es culta, inteligente, involucrada a nivel político para lograr mejoras en la vida de la gente gay, muy consciente….¿qué puede estar mal con una mujer así?. Tú puedes ser lo que esté mal.

La Sra. Políticamente Correcta te preguntará por qué no te vio en la última Marcha de Orgullo Gay y no importa cual sea tu explicación, siempre te dirá que es una excusa. No fuma, no toma, no come carne y desaprueba a la gente que hace cualquiera de estas tres cosas. Ella desaprobará cualquier relación que tengas con un hombre, incluidos tu padre, hermano o hijo. Cualquier ropa que uses será demasiado femenina o demasiado masculina para su gusto, estará hecha con fibras que causan cáncer, o producida en algún país del tercer mundo por obreros oprimidos entonces tú no deberías usarla.

Por supuesto que no todas las mujeres feministas calzan en esta descripción, pero el peligro comienza cuando una de estas mujeres comienza a sentirse superior a sus congéneres. Ponte alerta ante cualquier signo de intolerancia…si una lesbiana feminista trata de criticar tu estilo de vida, detenla con la misma firmeza que no harías con cualquier otra persona.


La Acaparadora

Ella hará hincapie al conocerte que lo único que desea es tu amistad…luego te dará un amistoso beso en la boca….que durará diez minutos. Te dirá que espera que tú encuentres a la mujer adecuada muy pronto, luego describirá su propio tipo de mujer ideal…que casualmente es exactamente igual a ti. Desafortunadamente La Acaparadora es un standard en el juego de las relaciones lesbianas, porque dara vueltas alrededor de alguien esperando que baje la guardia para hacerte la zancadilla. Si esta sola, La Acaparadora gusta de tener varias amantes potenciales cerca mientras ella se decide por una…si está involucrada con alguien, ella quiere tener a alguna otra en la mira como un seguro, en caso de que la primera relación fallara.

Lo único que puedes hacer es mantener tu mente muy clara. Si lo que quieres es una relación sexual con ella, plantéaselo firmemente y como un ultimátum. Si la pierdes como resultado, al menos no estará allí fastidiándote todo el tiempo. Si decides que es demasiado de poco fiar como para ser tu compañera, no bailes al tono de su música.


La Obsesionada

Esta mujer no puede verte claramente, porque aún esta atrapada por su inolvidable pasado. La Obsesionada aún esta enganchada con su último amor, o por una figura fantástica que nunca pudo alcanzar, porque las fantasías son mas fáciles de controlar que la realidad. Espera oír todo acerca del amor de su vida…probablemente dirá varios nombres, pero ninguno será el tuyo. Desde la memorable novia que era la mas santa de las lesbianas, hasta la que le arruinó la vida, si esto último pasó La Obsesionada querrá que tú pagues por eso, tratándote como ella fue tratada ( como ella piensa que fue tratada, que es peor).

Esta mujer no puede ver claramente, porque ella todavía está esperando por la otra. Cuando encuentres a una mujer que no pueda dejar de hablarte de su última relación, trata de cambiar el sujeto de su conversación y que sepa cuál es tu nombre. Si esto falla, entonces deja que ella pase a formar parte de tu pasado.

Si tú eres La Obsesionada…deja de mirar y esperar por regresos imposibles. No podrás olvidar el pasado, pero recuerda que toda una vida de posibilidades nuevas están esperando por ti.


En general, insiste con ser honesta contigo misma y con la mujer que conozcas, y deja de lado todos los juegos descritos anteriormente. Los juegos de abuso basados en la pena, por eso una abierta y valiente aproximación a la vida es el antídoto para el abuso.


From the Guide to Gracious Lesbian Living, Lilith Publications Inc.
Posted by tomas_e at 08:19:13 | Permalink | No Comments »

Poema de Djuna Barnes


A una de otro humor
¿Oh amada querida, debería dejar
de mirarte, siempre con ojos húmedos,
y quejumbrosos besos de estos labios donde yace
más miel que en tus áloes? ¿Debería romper
aún más oscuras hierbas, y suspirando no perder de vista
con fingida lamentación y gritos temerosos,
rodeándote lentamente con blasfemias
porque estaría bailando? No, me falta
la necesaria torpe salmodia de la desesperación.
No resuena en mí tu sombrío humor,
ni está en mi corazón. Ni en ningún lugar
dentro de mi carne, la misma carne que enamoraste.
¿Entonces para qué aflojar mi trenzado pelo

ocultando mis ojos, y pretender que cavilo?


Marzo 5, 1933
Hick mi querida, no puedo ir a la cama esta noche sin una palabra de ti. Me sentí como si una parte de mi partiera esta noche. Tu te has convertido en una parte tan grande de mi vida que se siente vacía si no estás tu, y eso a pesar que estoy ocupada cada minuto. Oh querida. Espero realmente que tu estarás feliz por mi amistad. Sentí que te traje demasiadas inquietudes y sufrimientos este día y más de una tristeza más de lo que podrías soportar y no te quiero hacer infeliz.
Todo mi amor
Buenas noches querida
Que los ángeles te guarden
Que dios te proteja
Mi amor te envuelva
Toda la noche
Siempre tuya
ER


Marzo 7, 1933
ER a Hick…
Hick querida, He estado pensando todo el día en ti y otro cumpleaños estaré contigo, sin embargo esta noche sonaste tan lejana y formal. Oh! Quiero poner mis brazos a tu alrededor. Deseo abrazarte estrechamente. Tu anillo es un gran consuelo para mi. Lo miro y pienso ella me ama, de otro modo yo no lo estaría usando.

Sin fecha
ER a Hick
Desearía poder yacer a tu lado esta noche y tomarte entre mis brazos.

Sin fecha
Hick a ER luego de una larga separación
Sólo ocho días mas…es divertida la manera como el rostro mas querido se desvanece al pasar el tiempo. Lo que más claramente recuerdo son tus ojos, con una especie de desafiante sonrisa en ellos, y la sensación de ese suave punto justo al Gran canarioparatorpesnoreste de las costado de tu boca contra mis labios…
Posted by tomas_e at 08:17:51 | Permalink | No Comments »

Cartas entre mujeres escritas en el siglo XII encontradas en un manuscrito alemán.



Carta de amor numero uno
“Para C. La cual es mas dulce que la miel o el panal B. Te envía todo el amor que el amor puede enviar al amor,
Oh, tú mi única, mi ser especial!
¿Por qué te estás demorando tanto en ese país tan lejano?
¿Por qué quieres que desfallezca, yo tú única la que te ama, como bien sabes, con todo su cuerpo y
alma la que como pajarito hambriento suspira por ti cada minuto, cada instante?
Por siempre desde que fui apartada de tu dulce presencia
No he querido saber, ni escuchar nada que no se refiera a ti
Tal como una tórtola, luego de perder a su marido, ermanece eternamente acurrucada en su estéril nido,
Así lamento sin final hasta que nuevamente pueda disfrutar tu fidelidad.
Miro a mi alrededor y no encuentro a mi amante
Ni siquiera alguien para consolarme con palabras
En tanto yo feliz repaso en mi mente
La dulzura de tus conversaciones y tu presencia
Me siento oprimida por un terrible dolor

Gran canarioparatorpes

Porque no encuentro nada comparable ahora
¿Qué debería comparar a tu amor?
Es más dulce que la miel o el panal
Y comparado a eso el resplandor del oro y la plata carecen de valor
¿Qué más puedo decir? En ti todo es dulzura y valía de este modo mi espíritu siempre se desvanece en tu ausencia tu no tienes ninguno de los venenos de la deslealtad eres más dulce que la leche y la miel tu te destacas de la muchedumbre te amo más que todos los demás tu sola eres mi amor y mi deseo;
tu eres el dulce refresco de mi alma.
No hay placer para mí sin ti.
Cada cosa que contigo era placentera
Es ahora fastidioso y monótono sin ti.
Entonces, deseo decir que en verdad
Si yo pudiera dar mi vida por ti, no vacilaría
Puesto que eres la única mujer que he escogido con mi corazón
Por esto siempre le pido a Dios
Que la amarga muerte no me lleve, no sin antes haber disfrutado verte tanto tiempo deseada, tanto
tiempo querida
Adiós.-
Ten toda mi fidelidad y amor;
Acepta todo lo que te he escrito y enviado
Y mi siempre devoto espíritu.”


Carta numero dos
“Para G. Su única y sola rosa.
A envía el nudo de preciosa unión
Que fortaleza debo tener para poder soportarlo
para poder resistir tu ausencia?
Es mi fortaleza la fortaleza de las rocas
que pueden esperar a su regreso?
no ceso de sufrir, noche y día
como alguien que ha perdido sus pies y sus brazos
sin ti no hay nada placentero o agradable
se parece al barro bajo los pies
en lugar de regocijarme lloro
mi alma nunca esta feliz
cuando recuerdo los besos que me diste
la manera en que refrescaste mis pechos con tus dulces
palabras
desearía morir puesto que no puedo verte
¿Qué debería hacer yo la mas infeliz hacer?
¿Hacia donde debo voltear?
Oh, si mi cuerpo hubiera sido entregado a la tierra
Hasta tu ansiado regreso.
O si pudiera hacer un viaje como Habacuc,
De modo que pudiera una vez ver
El rostro de mi amante
Entonces no me importaría morir en ese momento
Puesto que no ha nacido nadie en todo el mundo
Que sea tan encantadora y querida
Nadie que sin fingir
Me ame tan profundamente
Por eso sufro sin fin
Hasta que me sea permitido verte
Tal como lo dijo un hombre sabio, la peor miseria
Es estar lejos de alguien con cuya ausencia no se
puede vivir
Entretanto que el mundo se sostenga
Tu nunca serás borrada del cuidado de mi corazón
¿Por qué persisto con tantas palabras?
Regresa, mi dulce amor!
no pospongas mas tu viaje
Debes saber que no puedo tolerar tu ausencia
Adiós
Recuérdame.”

Las cartas y los poemas de amor de Emily Dickinson a Susan Gilbert


Junio 11, 1852
Están limpiando mi casa hoy, Susie, y yo aproveché para hacer un vuelo rasante hasta el escritorio donde con afecto, y contigo, voy a gastar las más preciosas de todas mis horas para pensar, suspirando, en ti. No puedo creer, querida Susie, todo el tiempo que hace que estoy sin verte, un largo y vacío año: sé que a veces el tiempo nos parece que pasa volando porque mis pensamientos sobre nosotras son tan cálidos como si te hubieras ido apenas ayer… y luego pasa como si años y años hubieran atravesado el silencioso sendero y el tiempo se hace extrañamente largo. ¿Y ahora, cuán rápidamente voy a tenerte, a tenerte en mis brazos? .
Tendrás que perdonar mis lágrimas, Susie, ellas sienten esa felicidad de venir y no está en mi corazón reprocharlas y mandarlas a casa. No sé por qué pero hay algo en tu nombre que en este mismo instante se está apropiando de mí, que llena plenamente mi corazón y mis ojos, ellos también. No significa que yo esté acongojada ni triste, no, Susie, pero pienso en todos esos lugares donde nos sentábamos al sol, y me da miedo haberlos perdido. Creo que es por eso que vienen mis lágrimas. Mattie estuvo en casa ayer en la tarde, y nos sentamos frente a la puerta de piedra, y hablamos sobre la vida y el amor, y chusmeamos sobre los caprichos infantiles, sobre las cosas felices la tarde se fue muy pronto y caminé hasta casa con Mattie bajo la luna silenciosa y sentí deseo de estar contigo. No viniste, querida, pero un pedacito de cielo sí, un cielo que se parecía a nosotras… y caminamos de un lado a otro maravilladas de que la felicidad estuviera acompañándonos. Aquellas uniones, mi querida Susie, por las cuales vivíamos, esa dulce y extraña certeza en la que caíamos y que nadie admitía, ¿cómo no habría de llenar mi corazón y golpearme salvajemente, cómo no habría de hacerme tuya y hacerte mía y hacerme sentir hoy feliz porque te tuve, aunque parezca mentira?.


Junio 11, 1852, más tarde
Tengo un solo pensamiento, Susie, esta tarde de junio, y es acerca de ti, y tengo un solo ruego; querida Susie, que es para ti. Porque tú y yo tomadas de la mano como están tomados entre sí nuestros corazones podrían quizá correr como chiquillas en medio de bosques y para olvidar muchos años y sus tristes consecuencias, y sería como volvernos chiquitas nuevamente… Ojalá así fuera, Susie, pero cuando miro alrededor me encuentro sola, y suspiro por ti otra vez y otra más, leve suspiro, vano suspiro que no te traerá de vuelta a casa.
Yo te necesito más y más, y el gran mundo crece y los más queridos son menos y menos cada día en que tú estás lejos - Yo extraño mi ancho corazón; toda yo, todo lo mío, va girando alrededor y clama por Susie.
Mis amados amigos también han partido, oh, están muy lejos, ¿y cómo no habrían de partir si tú y yo no estamos juntas? No nos permitas que olvidemos esas cosas, para los recuerdos nosotras tendríamos que ahorrar ahora toda esta angustia porque quizá ya es tarde para amarnos!! Susie, perdóname, querida, por cada una de las palabras que te digo -mi corazón rebosa de tí, ninguna otra sino tú está en mis pensamientos, aún cuando pretenda decirte algo sobre las cosas de este mundo, las palabras me traicionan.
Si estuvieras aquí -oh donde estés, mi Susie, tenemos que hablar de todo, nuestros ojos murmurarán para nosotras y tu mano rápidamente tomará la mí… no hablaremos en absoluto de la lengua y sólo trataré de atraerte, de tenerte muy cerca de mí… recuerdo la semana de tu partida y me imagino que has vuelto, y me veo yendo por el camino para encontrarte, mi corazón corre más a prisa todavía que yo… hasta que la querida Susie llegue.
Tres semanas faltan quizá para que vuelvas y me pongo cada vez más y más impaciente hasta que llegue el día deseado…
Querida Susie, pensé furiosamente en todo lo que amas para mandarte algo y elegí finalmente las pequeñas violetas: son demasiado pequeñas, Susie, y ya no temo su perfume, porque ellas habrán de endulzar tu corazón.
Ahora, adiós, Susie, y que Vinnie te lleve su amor, y su madre and y yo sumamos un beso, tímidamente, con miedo de que haya alguien allí! No permitas que nadie vea esta carta. ¿Lo harás, Susie?
Emily


Mediados de 1860
Debes dejarme ir primero, Sue,
porque yo vivo en el mar
siempre y sé el camino
Podría ahogarme doblemente
para evitar tu naufragio,
querida, si yo pudiera
tan sólo cubrir
tus ojos para que no
puedas ver el agua…

Alrededor de 1876
Susan -te soñé
esta noche y te envié
un clavel en el sueño,
hermana de Orfeo
-Ah, Perú-
sutil la suma
que te compra.

Noches salvajes - Noches salvajes
¡Cuando estoy contigo
Las noches salvajes
Son nuestra lujuria!
Triviales -los vientos -
Para un corazón
Que llega a puerto -
Ya no sirve el compás -
Ya no sirven los mapas!
Para remar en el Paraíso -
Ah, el Mar!
¡Esta noche debo
Anclar en ti!
Ella
Su pecho es adecuado para las perlas
Pero yo no soy buzo
Sus cejas son
Posted by tomas_e at 08:16:46 | Permalink | No Comments »

Saturday, June 28, 2008

Se viene el esta llido

(por la tarde)
- ¿Ves? El local está rebueno, y está cerca de la librería. Hasta podríamos hacer una sección de literatura lésbica, gay, queer, qué sé yo! –dijo Roberto dando una pitada al cigarrillo.
- Está muy bueno. Con unos cuantos arreglos quedará perfecto –comentó Melisa.
Yo me puse a recorrerlo, pensando qué se necesita hacer.
- ¿Bar solo?, pregunté
- Por ahora sí, pero pensamos con Damián en un Resto-bar.
-Buena idea, dije.
- Y abierto todo el día.
- Más que buena idea. Habrá que ver quiénes se van animando!
- Mirá, …, la cuestión es que vengan, si vienen sólo a la noche, abriremos en ese horario para no perder guita, y si da todo el día, todo el día será.
- No me dijeron qué nombre están pensando.
- “La Mariposa”, dijo totalmente excitado Roberto.
- Ay, no, entre este y la librería tendremos un zoológico.
- Andá, que sos loca! Pero te quiero igual!, me dijo abrazándome fuerte.

Salir del armario

Tenía 19 años e Inés tenía apenas tres más. Éramos dos pendejas enamoradas, y nos comíamos el mundo. Ese que quedaba ahí afuera, ese que apuntaba hacia Buenos Aires o bien hacia Rosario. Éramos tan jóvenes y nos enamoramos. Estábamos locas una por la otra. Día y noche, noche y día juntas. Fue mi primera relación con otra mujer, con otra persona. Ella encaró, yo no lo pude creer, y allí estuvimos. Tres años. Al poco tiempo de salir, yo decidí decirle a mi mis viejos lo mío, ya que se había concretizado en algo, no era sólo lesbianismo platónico. Pero lo hice sin consultarlo con ella.
!La que se armó! Ella no quería que todo el mundo supiera que ella era lesbiana. Yo le expliqué que mis viejos sabían que yo era. No le había dado ningún nombre.
No fue fácil, vernos, amarnos y seguir construyendo algo. Pero la pasión era muy fuerte. Y tener pasión en un lugar como Santa Lucía no es muy sano, salvo que estés pensando en irte de ahí.
Lo habíamos planeado. Cuidadosamente. Pero cuando llegó el momento, casi con los boletos de micro en la mano, yo dije: “me quedo”. Inés nunca me lo perdonó. Por eso Amanda insiste con que la dejé ir. Por lo que supe, se fue con el tiempo a Estados Unidos, y allá se casó con un tipo. Me dicen que tiene una hija. Nunca salió del armario, nunca dijo nada.
A mí me echaron de un laburo, pero a escondidas, no.
Posted by tomas_e at 07:25:58 | Permalink | No Comments »

En guar dia

No sé por qué cada vez que escribo me siento como que estoy a la defensiva, ¿de qué? Una piensa que lo que piensan las otras personas no la afectan, pero se ve que sí. El trabajo es bien subterráneo. Es esto lo que me hace enojar cuando algunas paquis me dicen que las lesbianas nos quejamos y que mitificamos mucho lo del closet, o lo del armario. Es decir no ser visibles, o mejor, el no poder hacernos visible porque peligra el trabajo, te puedan rajar de tu casa, tus amigas y amigos te ignoran o empiezan a decirte o tratarte como una enferma.
Charlamos algo de esto con Melisa. Sobre su familia no habla mucho, aún, y yo no quiero apurarla. Con sus amigas o allegados parece que la tiene clara. Esto de poder ir por la vida y poder decir: mi compañera/o es XX y que esas XX no sean un nombre de hombre (en el caso de las lesbianas), que disfrazaría a la verdadera persona.
No es fácil ir de frente, decir qué sos, en realidad qué sentís y con quién lo sentís. Es todo un proceso. Pero hay momentos que la lesbohomofobia me acecha, y no es bueno. Para nada.

Chapa y pintura

Hoy me corté el pelo. Me queda mucho mejor, y hasta podría decir que me saca algunos años. Fui a “Chez Albert”, y como me encontré con que ahora te dan masajes, y esas cosas, aproveché el paquete completo.
Me siento muy relajada, con ganas de cenar algo rico (no se me ocurre qué puede ser), y la estoy esperando a Melisa, que está por caer de un momento al otro..
Mientras me daban los masajes estuve pensando en toda la tensión que viví estas últimas semanas. Me parecen siglos. Pero sé que me hace muy bien poder estar como estoy, con quien estoy. En el trabajo las cosas van bien, y algunas personas me están recomendado a gente amigas de otras ciudades, al menos más grandes.
Necesitaba hacer este cambio, digo, el pelo. En mí es todo un signo. Me siento como más liberada, sin esa pesadez del cabello largo. Además ya me estaba resultando algo incómodo en la cama (jeje). A Melisa le queda muy bien el pelo como lo tiene, pasándole la mitad de la espalda. Su cara tiene unas facciones especiales que se realzan con ese forma de peinarse que tiene, con esa manera que tiene de recogérselo hacia atrás en rodetes inexistentes. Me gusta, y ¿qué?
Posted by tomas_e at 07:25:07 | Permalink | No Comments »

El alba tros

Ayer, cuando salí de trabajar, en vez de cumplir con mi ritual capuccino me encaminé hacia el laburo de Melisa. Tenía mucho curiosidad de conocerlo.
Ella trabaja en una librería de usados y ocasión que tiene el baudeleriano nombre de “El albatros”; mientras tanto intenta ir consiguiendo trabajos relacionados con el diseño.
El lugar me gustó mucho. Ese aroma de papel y madera. Se puede decir que tiene onda. Los dueños son dos amigos gays de Melisa.
Estaba uno de ellos, que cuando me vio entrar (yo me había quedado mirando unos libros en la vidriera), exclamó: “Es ella. Seguro que es tu novia”. Esa frase me trajo temporariamente recuerdos de una noche que prefiero olvidar.
- Sí, es ella- dijo Melisa viniendo a mi encuentro.
- Hola amor, te presento a Roberto. Roberto te presento a …
- Encantada, dije.
- Encantada, dijo. Ay sí, soy así, una loca que prefiere hablar en femenino.
Todas nos reíamos un rato, y para mi sorpresa (no sé bien por qué) Roberto comenzó a recitar un poema de Perlongher.

Nos quedamos charlando los tres, tomamos un café, hasta que R. se fue. Nos dejó solas y me puse a mirar qué había de bueno por allí. Cómo estaba armada, es decir, secciones, etc. Me gustan mucho los libros. Me siento que respiro entre ellos.
Melisa parece moverse como pez en el agua también. Entraron dos personas y a ambas les vendió varios títulos. Este era todo un lado suyo que desconocía. Fue como agregar una pieza la rompecabezas.
Estaba muy linda: de jeans, con una camisa tipo leñadora (qué vieja, no? para las referencias), como un pañuelito al cuello de color violeta, y ahh, ese perfume que me vuelve loca: Dune.
- Qué sorpresa el que hayas venido. Ya te estaba por mandar una invitación.
- No seas exagerada. Hace poco que nos conocemos, poco que salimos, poco que nos peleamos, poco que nos reconciliamos. ¿Qué más querés?
- A vos. Todo el tiempo a vos -se acercó y me dio un beso de lengua que me dejó… así.
- ¿Nos vemos esta noche?, le pregunté.
- Sí. Pasa a buscar las cosas por mi casa y voy.
- Te espero. Pero venite comida, no hay nada de nada en la heladera.
- Ok. Así será.

Aprovecho ahora que se está duchando. Escucho el agua caer sobre su cuerpo, el aroma del jabón; un poco del vino y del sahumerio que encendimos y bebimos me está dando ganas de, bueno, ir a ducharme, o directo a la cama. Y no sé.

Punky dumpy

Melisa avanza con música de fondo. Así se mueve, así vive. Cuando me avanza puede sonar como aquel helicóptero de “Apocalipsis ahora”, o bien como el tanque que manejaba Donald Sutherland en “El botín de los valientes”. Avances acompañados de música, clásica o hindú. Pero en el aquí y ahora, fue sexo y rockanroll. Explosión de aquello que suena más cercano a su alma. Dejé que hicieran, que me hicieran. Me dejé hacer una red en donde deseo permanecer. Respirar rápido, jadeo, cabalgadura, noche enardecida.

- ¿Algunas vez cogiste escuchando AC/DC?
- Ehh, no.
- ¿Querés probar?, me dijo blandiendo un CD bien adelante de mi cara.
- ¿Probaste con Patti Smith, o Sex Pistols?
- Patti Smith me parece que sí…
- ¿Qué canción?
- Ni idea.
- Hereje.

Y sonó:
“She’s got style that woman
Makes me smile that woman
She’s got spunk that woman
Funk that woman
She’s got speed my lady
Got what I need my babe…”

Y también:

“You ask me ’bout the clothes I wear
And you ask me why I grow my hair
And you ask me why I’m in a band
I dig doin’ one night stands
You wanna see me do my thing
All you gotta do is plug me into high
I said high
High voltage rock ‘n’ roll”

Y creo, que empecé a cerrar varias puertas, a cerrar cierta herida. La música, la saliva, el humo, el sexo húmedo, la grupa invitante, la lengua, el beso, la nuca.
Pude sentirme en el aquí, en tiempo presente. El dibujo del deseo llevado por sus manos, por sus dedos. Los cíclopes cortazarianos, las caníbales de Wittig.
Todo el cuerpo en los cuerpos. El incendio inmemorial de la raza. Las hijas de la labrys, de la sangre bebida en cuencos blancos.
Fuimos brujas, amantes, prisioneras, monjas, esclavas, astrónomas, rockeras, abuelas, adolescentes, fugitivas, tristes y alegres hijas del deseo, mutuo. Encendido con el roce de la duda y la certeza.
Hablamos, amamos, comimos, bebimos, leimos ¿años, horas, minutos?

Posted by tomas_e at 07:24:19 | Permalink | No Comments »

Living, loving, she’s just a wo man

Siempre me gustó Led Zepp. Y este tema viene muy bien para este momento ¿mental?
Estoy en un hotel en una de las avenidas más francesas de la república argentina. Y en el techo se dibujan las luces de los autos, se escuchan las bocinas. Pedí habitación a la calle, así me inunda el mundanal ruido. Es más, pedí la misma habitación en la que hice el amor, por primera vez, con Elsa. ¿La recuerdan?
Las luces van dibujando mapas sonoros que se mezclan con el humo del cigarrillo. Hace un frío de cagarse. Un frío que el chocolate que tomé en La Giralda no pudo alejar.
Como siempre compré unos libros, no puedo dejar de hacerlo cada vez que vengo a Buenos Aires. Y menos en este viaje de ¿transición? ¿de tiro por elevación?, de puros signos de interrogación.
Soy sólo una mujer, perdida en su propia estupidez. Perdiendo la cabeza por una mujer que la pierde por ella, pero mejor no. Ver qué pasa. Cómo arreglamos el cristal que se quebró.
Algo en mi interior hizo crack. Voilá. Aquí estoy, en esta pieza de hotel, en la avenida más francesa de este país. Sola. Esperando que se hagan eso de las 21:30 hs. La llamé a Elsa. Quedamos en vernos en el Café Montserrat. Al menos nos juntamos allí. Después veremos. Después veré.
Frío, humedad, sal en los labios. Garganta seca. Y el viaje continúa. Rosario, Paraná, Córdoba. Escalas del olvido.
Wish you were here, my love.

Música incidental

“Bésame, bésame mucho
como si fuera esta noche la última vez…”

“El ojo blindado que me has regalo
me mira mal…”

“Una mujer, una mujer atrás,
una mujer atrás de un vidrio empañado,
pero NO, mejor no hablar de ciertas cosas…”

“A brillar mi amor, vamos a brillar mi amor”

“So kiss me once, and kiss me twice
and kiss me once again,
it’s been a long, long time…”

“Arráncame la vida de un tirón
que el corazón ya te lo he dado…”

Posted by tomas_e at 07:23:12 | Permalink | No Comments »

Yer ra

Es como cuando te queman o te quemás, cuando te hacés un corte muy profundo: quizá la piel se pega, se vuelve a unir, pero queda una marca, una señal para recordarte qué pasó ese día o determinada noche.

¿Por qué yerra? Por que se la hacen (la marca) a un animal acorralado, y es una marca de pertenencia, al menos temporal: hasta que se morfen al bicho.

Marca en el cuerpo, en la voz, en los dedos amarillos por el tabaco. En el esfuerzo que puede resultar tratar de cruzar nuevamente el puente, pero sin la magia de la primera vez.

El dolor desnuda y lo que muestra es lo que seremos cuando haya sólo cenizas: una nada que intentamos vestir, maquillar, reconocer a ciegas en ciegas noches de amor o de alcohol.

La escupida, para arriba, del amor. El odio a una misma en el desamor. La sucia y a veces innecesaria parafernalia de la reconciliación: ¿me perdonás? ¿todavía me querés? ¿no ves que sos la única?.

No. No caímos en eso. Escupimos ácido en las heridas, quizá no las actuales. Más viejas. Las más mías. El sarcasmo de la sabiduría en boca de una niña.

¿Habrá pañales geriátricos mentales?

¿El fin?

Nos encontramos en un bar. Me dijo que como me había escuchado rara, prefería que nos encontráramos en un espacio “neutral”.

Rápidamente me contó qué había sido de su día, que había tenido que preparar como una clase especial sobre diseño web con otras compañeras, que Carlos se había olvidado de ir a pagar la luz y así.
Yo sonreía, la escuchaba detenidamente, como siempre.
- Pero a vos qué te pasa hoy, me preguntó tierna.
- Nada. Pavadas.
- Dale, ¿te puedo ayudar?
(Ya me estás ayudando, y yo no quiero, es como que mi lado oscuro no quiere).
- No. No te preocupes. Es… sólo cansancio.
- No te creo. Se te nota que no es eso.
(Suspiro mío)

- Esta mañana te vi en el bar, estabas con tus compañeras.
- ¿Sí? y ¿ por qué no entraste? o ¿pasaste en taxi?
- No, había salido a caminar, refrescar un poco las ideas, y a comprar puchos y café.
- Y ¿por qué no entraste, mala?, dijo como haciendo pucheros.
- Es que… No sé.
- …
- No se me dio.
- ¿No se te dio?
- Es que pensé que si entraba te iba a incomodar, o que tus compañeras pensarían que soy tu madre.
- ¿Qué? me dijo fulminándome con la mirada.
- Eso.
- ¿Vos pensaste eso? En vez de pensar que me pondría contenta de ver por allí, de manera inesperada. No pensaste que podría haber sido una alegría para las dos.
- Eh…
- Qué pelotudez. Jamás pensé escuchar de vos esta pelotudez.
- Melisa…, le quise agarrar la mano y me la sacó antes.
- Melisa ¿qué? ¿Dónde cuernos quedo yo? tengo 22 años, pero ya no me hago pis en la cama, laburo y ya tengo edad de poder elegir con quien estar, a quien querer. Y en este caso sos vos, que parecés no quererlo del todo.
- Escuchame no es eso.
- ¿Qué diablos es entonces? ¿De qué tenés miedo? No lo puedo creer, yo agazapada un año, preguntando de vez en cuando por vos, y escuchar esto de ahora. ¿Sabés qué?

Moví de manera negativa la cabeza, sin abrir la boca.

- ¿Sabés cómo te hubiera presentado?… Chicas, ella es …, mi novia.

Sonreí.
- De qué te sonreís. Así te siento yo, ¿y vos a mí?
- También claro que sí.
- No, creo que no.
- Melisa…

Se paró. Y se dirigió a una mesa cercana. Yo la miraba y no lo podía creer.
Se dijo a una pareja que estaba allí sentada:

- Hola, ¿tiene idea de quién es ella?
Cara de nada de esas personas.
- Mi novia.
- Melisa, por favor, apenas pude articular desde la mesa.

Fue hacia otra mesa:

- Sabe quién es ella?
- No, ¿quién?
- Mi novia.

Volvió como sacada de sí, era la primera vez que la veía así y que veía a otra mujer actuar así, en público.

- ¿Dónde más querés que lo diga para creerme?
- Te creo. Pero salgamos de acá ahora mismo.
- ¿Miedo, vergüenza?
- Por favor Melisa, salgamos.

Ya en la calle la cosa siguió. Y me fue dando de a palos. Me fue sacudiendo duro, muy duro.
Pero tenía razón. Toda la razón del mundo.

- ¿Por qué te negás a ser feliz?
- No… lo… sé, le dije llorando, sentada en el banco de una plaza.

Creo que nunca me sentí tan desnuda ante alguien, creo que cualquier persona me hubiera podido ver hasta los huesos.

- Es que… No sé. ¿Demasiado bueno para ser real?
- Ah, no vengás con esa frase hecha. A mí no. Con eso no me arreglás, no me alcanza.
La miré desolada: “Con qué te alcanza?
- Con vos,…, con vos. ¿No lo entendés? Vos hablando, en silencio, cogiendo, haciendo el amor, cocinando, leyendo, de frente y en el teléfono. Tus manos, tus tetas, tu concha. Tu cabeza, tu inteligencia (de la que ahora dudo), tu fuerza interior, tu historia.
También con tus dudas, pero para eso quiero que las compartas conmigo, aquellas que tengan que ver conmigo. No pienses por mí, ni quieras tener todo bajo control.

Y me abrazó muy fuerte. Hacía tiempo que no lloraba de esa forma. Sigo llorando. Hoy no fui a trabajar, no puedo. Y esto apenas lo puedo escribir.

Posted by tomas_e at 07:09:47 | Permalink | No Comments »

El la en su mundo

A eso del mediodía se me acabaron los cigarrillos y salí a comprar eso, café y unos bombones para pasar la tarde. Como estaba hermoso el día me dije por qué no caminar un rato por el boulevard?
Y hacia allá partí. Iba pensando en nada cuando la ví a Melisa en un bar, estaba con cuatro o cinco chicas más, todas de su edad.
Me quedé detrás de una garita y me puse a observarla. Fue muy raro, pero quise hacerlo, ya que no me animaba a pasar por la ventana del bar y menos de entrar.
Tenía el cabello recogido en una especie de esos rodetes que son poco estables. Se le veía esa nuca que he besado ya tantas veces en tan poco tiempo. Se sonría, la vi tomar un gaseosa light (qué asco!!), y la vi gesticular mucho.
Por momentos todas parecían hablar a la vez, y no dejaban de pasarse papeles. Verla allí, entre sus pares, fue una especie de visión que no esperaba tener, al menos tan pronto. Ese otro mundo, su mundo y sus amistades, sus compañeras, alguna ex amante ( por qué no).
Y el vértigo de la edad. Quizá si entraba en el bar ellas hubieran creido que soy su madre.
No. Me quedé allí un rato y me pegué la vuelta a la oficina. Y debo haber quedado algo tildada porque cuando me llamó para ver si nos veíamos esta noche, le dije que hablábamos más tarde.

Breakfast in bed

El insomnio me duró bastante, estuve dando vueltas como hasta las tres de la mañana. Así que cuando una mano, muy suavemente, me sacudió el hombro a eso de las 8:30 no tenía ni media gana de despertarme.
Pero un aroma me llevó a abrir los ojos: café. Y se sentí muy cerca. Fui cayendo en mí y vi que Melisa me había traído el desayuno a la cama.
El corazón me dio un vuelco, ¿cuándo fue la última vez que pasó esto en mi vida? Años luz.
Me senté en la cama y unos labios mezcla de carne y mermelada me besaron, me fueron trayendo a la orilla de la realidad.
Wow. Café, jugo de naranjas (¿de dónde las sacó?), tostadas con mermelada y unos pirulitos de manteca.
- Buen día su señoría!, y volvió a besarme
Por mi parte mi saludo fue una especie de lava saliendo de una cueva. Se río.
- Qué voz tan sensual!
- Es la que tengo, linda.

Me acordé de un tema que cantaban UB40 con la mina de Pretender, creo. Que se llama como el nombre de este post.
Y supe que un lunes puede empezar de otra manera. Y lo más extraño fue que cuando terminamos de desayunar, la bandeja y todo fue a parar, lentamente al piso, y recordé lo que era hacer el amor por la mañana, y mi cuerpo se llenó de otra energía.

Vi que va a la Facultad con sus piercings, perfumada, fresca, con ganas de discutir todo. Me quedé en la cama y fui viendo como se ponía su jean, una remera, un buzo encima. Fui testigo de una de sus mañanas, la primera que compartimos.

Recién lo recordé y uf, me dio un tirón allí mismo. Qué vieja calentona. Ja. Me río de mí misma. ¿Me estoy enamorando? Debe ser que sí porque ya siento el ejército del autoboicot poniéndose en marcha.

malisimocoleccioncoleccionescoleccionistacoleccionistascanciones castrospiedradolmendolmenesmegalitosmegalito menhirespetroglifopetroglifoscomico comicacomicoscomicasrotulomusicalesportada portadas telefonotelefonostelefonica

Posted by tomas_e at 07:08:48 | Permalink | No Comments »

Sin su eño

Sé que me estoy arriesgando y apenas puedo escribir despacio para no hacer ruido. Por suerte los teclados de las portátiles son más suaves.
Desde donde estoy puedo ver a Melisa durmiendo, en mi cama. Estoy en el living y dejé entornada la puerta a propósito.
Me gusta verla dormir. En ese momento es como que podés conocer el otro lado de las personas.
Necesitaba fumar un cigarrillo y tomar distancia. Hoy sí se queda. Lo charlamos ayer. Ya se trajo sus cosas de la Facultad y unos impuestos que tiene que pagarle a la madre.
Está aquí y se quedará a dormir porque ambas lo queremos. Suena fácil, pero no lo es tanto.
La veo tan joven, tan fresca. Cargando con toda otra cultura. Sin embargo tiene mucha conciencia del pasado. Se nota que habla mucho con sus padres. La madre estuvo exiliada, cuando volvió al país, la parió.

Los datos que dan todo y no dan nada. Te sitúan, te encuadran la historia y pará de contar.
Ella es tan joven como la democracia, y si nos ponemos a pensar, en estos 22 años ya cargamos muchas muertas y muertos más. Lo que dejó incrustado el sistema del Terror es lo que sigue matando.

Pero yo quería hablar de verla allí, semidesnuda, respirando tranquila. Quería escribir sobre poder juntar estos pedazos de historia que somos, estos cuerpos nuevos y gastados (y allí las edades se mezclan). Y no sé, realmente no sé, por qué me salió lo de la dictadura. Esa marca de años queda, y siempre reaparece. Es inevitable cuando trato con gente joven, por suerte la gran mayoría gente piola.

Ella allí abriendo la puerta de otro mundo para mí. Cierta adrenalina. Juntar lo cuerpos, juntar los fragmentos que somos. Juntar esa mirada con la mía. ¿Es posible mirar juntas? ¿Será posible?

Comiendo en lo de Amanda

Qué lindo dormir hasta tarde, y levantarse para ir a comer a otro lugar. NO tener que hacer nada en la casa. Muy bueno para un domingo.
Acabo de llegar de lo de Amanda. Me invitó a comer locro, casero. Excelente, y muy liviano. Ella le pone de todo, pero nunca te cae mal.
Amanda estaba como loca, quería saber T-O-D-O, y que cómo se tenía que enterar por Sara y etc.
Cuando terminé de contarle todo lo que ustedes ya saben, salvo algunos detalles o datos que no he dado por aquí, Amanda se me quedó mirando.

- Mirá. ¿Cuántos años hacen que nos conocemos? ¿Más de 20?
- Y sí, por ahí andamos.
- Es la primera vez que te noto hablar como una “enamorada”.
- ….
- Sí, no te hagás la boluda. Sabés a qué me refiero. Al menos es la primera vez que te escucha hablar así desde la historia con Inés.
- No empecemos…
- No, no empiezo, pero ya sabés qué pienso.
- Sí… que la dejé ir.
- Y más cosas, que ahora no vienen al caso. Y por eso te quiero decir esto, si a esta piba la querés o ves que te estás enamorando o que puede ir en serio, por favor, no la dejés, no la espantés. Tenés esa extraña capacidad de destruir lo bueno que te pasa.
- Ah, gracias, sos una amiga.
- ¿Me equivoco? ¿Qué pasó con Inés? Tu maldito orgullo.
- Cortala que se pudre todo.
- Yo la corto, pero no quiero que te sigas haciendo mierda, y en este caso que la hagas mierda a Melisa. Por poco la vi crecer.
- Otro palo más ¿no?
- No. Lo de la edad es bien relativo. Pero espero que todo ande bien.
- Ay Amandita, para mí la edad no es poca cosa. Melisa me está dando un nuevo aire que respirar, pero es joven, y planea irse a vivir a otro lado cuando se reciba. Puede aparecer otra mujer.
- Basta. Pará. ¿Estás bien con ella?
- Sí. Muy bien, te diría.
- Entonces no pensés tanto en el futuro. Pero ayudalo un poco y que ese poco sea bueno.

Se me acercó y me abrazó muy fuerte.

- ¿Cuando se vuelven a ver?
- Creo que esta noche. Quedé en llamarla.

Posted by tomas_e at 07:07:51 | Permalink | No Comments »